La leyenda de la guitarra. Dafne, el Laurel

  • Con las hojas del Laurel se corona a los grandes poetas y artistas.

    Según la leyenda, Apolo elaboró la primera guitarra con este árbol en recuerdo a Dafne.

    El origen de la guitarra es un gran desconocido, pero es una evidencia que desde finales del siglo XVI, siendo el siglo XX su época dorada, este instrumento de cuerda pulsada ha ido ganándose un reconocimiento mundial, convertiéndose en un icono cultural español.

    El instrumento ha tenido una importante evolución desde su inicio, tanto en lo que respecta a las características constructivas como a los materiales empleados. Aunque hay varias versiones y teorías, la más extendida data el origen en la Edad Media como consecuencia del choque entre la cultura cristiana y musulmana en la península ibérica.

    Se hablaba de la Vihuela de mano o guitarra latina, gozando de mayor prestigio la vihuela, pero a finales del S.XVI, cuando se abandonó el trazado contrapuntístico instrumental, se fue dejando el arte vihuelístico refugiándose transfigurado en la guitarra, aumentando ésta en un orden, quedando con un total de cinco cuerdas y comenzando a ser una tradición en las fiestas populares.

    Podemos encontrar publicaciones importantes como “Guitarra española de cinco órdenes, la qual enseña de templar y tañer rasgado” ( Joan Carles Amata, 1596), donde ya se da la denominación de guitarra española que hoy conocemos, popularizando su uso y reconocimiento en toda Europa.

    Entre los siglos XVIII y XIX se le añade la sexta cuerda, adquiriendo el aspecto actual, pero no fue hasta el siglo XIX con las incorporaciones constructivas de Antonio Torres (Almería, 1817-1892) cuando ya se definió como la conocemos hoy en día, tanto en la modalidad clásica, como flamenca.

    En la guía para principiantes “Segovia, mi libro de la guitarra”, de Andrés Segovia y George Mendoza (Ediciones Montena S.A. 1980), aparece una preciosa leyenda de la mitología greco-romana en la que:

    Apolo, uno de los dioses olímpicos, se dirigió a Cupido (Eros en la mitología griega) con burlas hacia sus habilidades con el arco y las flechas, además de su forma de cantar.

    Éste, resentido por la palabras de Apolo, le disparó una flecha dorada en el corazón, provocando de manera instantánea, una fuerte atracción por Dafne, la bella ninfa que pasaba por allí, hija del dios del río Peneo. Cupido, con el propósito de provocar en Dafne aversión hacia Apolo, clavó en el corazón de ésta otra flecha, pero en esta ocasión con la punta de plomo.

    Apolo corrió detrás de Dafne, pero cuando finalmente cayó en sus brazos, ésta imploró ayuda a su padre, dios del río, quien la transformó en un árbol, el Laurel, que en Grecia se llama Dafne y que a partir de ese momento fue un árbol sagrado para Apolo.

    Según cuenta la leyenda en el Libro de Segovia: Apolo elaboró la primera guitarra con este árbol, conservando su origen femenino mediante las líneas curvas de su cuerpo y también, la tendencia de volverse a menudo caprichosa e imprevisible.

    Con las hojas del Laurel se corona a los grandes poetas y artistas.